¿Qué nos enseñan los inuit sobre los omega-3?
La historia de los inuit explica por qué comer pescado cuenta, qué dicen los ensayos sobre los suplementos y cómo la genética cambia la respuesta.
Comer pescado con regularidad es una buena idea, y la historia de los inuit de Groenlandia explica por qué lo creemos, qué sabemos de verdad y dónde la ciencia todavía matiza. Durante medio siglo, esa población ha inspirado el interés por los omega-3. Lo que enseña su caso es útil para tu plato: el pescado cuenta, los suplementos no son una solución mágica y tu genética puede cambiar cómo respondes. Vamos paso a paso.
La observación que lo empezó todo
En los años 70, dos investigadores daneses, Bang y Dyerberg, estudiaron a los inuit de la costa oeste de Groenlandia. En 1971 publicaron en The Lancet su patrón de lípidos y lipoproteínas en plasma, y un trabajo posterior resume que esos niveles eran claramente más bajos que los de las poblaciones occidentales (Dyerberg y colaboradores, 1975). Después midieron la dieta: recogieron muestras de la comida de siete personas, cazadores y sus esposas, durante siete días. Era una dieta de origen sobre todo marino, con más proteína y menos carbohidratos que la danesa, y con más ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, en especial EPA (Bang y colaboradores, 1976).
En 1978 propusieron un mecanismo: el EPA no induce la agregación de las plaquetas en el laboratorio y los inuit tenían mucho EPA, poco ácido araquidónico y, según los autores, una incidencia baja de infarto de miocardio y tendencia a sangrar. Plantearon, como posibilidad, que enriquecer la dieta con EPA pudiera proteger frente a la trombosis (Dyerberg y colaboradores, 1978). Era una hipótesis, y así la presentaron.
Qué se vio después
La historia se volvió más compleja. Los datos de mortalidad de Groenlandia entre 1968 y 1983 mostraron menos muertes por cardiopatía isquémica que en Dinamarca, sobre todo en los asentamientos, pero más por enfermedad cerebrovascular. Los autores sugirieron que las condiciones de vida (entre ellas, un consumo alto de marisco) y una predisposición genética podrían proteger de la cardiopatía isquémica y predisponer a la cerebrovascular (Bjerregaard y Dyerberg, 1988). En cambio, una revisión de 2014 concluyó que la mayoría de los estudios encuentra cardiopatía coronaria en los inuit de Groenlandia, Canadá y Alaska con la misma frecuencia que en otras poblaciones, y que los trabajos de los años 70 no habían medido su prevalencia (Fodor y colaboradores, 2014).
Entre medias, la idea dio un fruto propio. En el estudio de Zutphen (Países Bajos), 852 hombres sin cardiopatía coronaria fueron seguidos 20 años. La mortalidad coronaria fue más de un 50 % menor entre quienes comían al menos 30 g de pescado al día que entre quienes no lo comían, y los autores concluyeron que incluso uno o dos platos de pescado por semana podrían tener valor preventivo (Kromhout y colaboradores, 1985). Es un estudio observacional, así que no demuestra causa.
Qué cuenta la genética
En 2015, un análisis de genomas de inuit de Groenlandia buscó señales de adaptación. La más fuerte estaba en el grupo de genes de las desaturasas de ácidos grasos (FADS), las enzimas que determinan los niveles de ácidos grasos poliinsaturados. Los alelos seleccionados se asocian a varios rasgos metabólicos y corporales, con efectos grandes sobre el peso y la talla, y modifican la composición de ácidos grasos de las membranas. Los autores concluyen que los inuit tienen adaptaciones genéticas y fisiológicas a una dieta rica en estos ácidos grasos (Fumagalli y colaboradores, 2015).
Esto tiene una lectura práctica: la misma dieta puede interactuar de forma distinta con genomas distintos. Es el mismo grupo de genes que explicamos en nuestra entrada sobre FADS1, donde se ve cómo las variantes de esa región se asocian a la conversión de los omega-3 vegetales en EPA.
Qué dicen los ensayos
La pregunta que quedaba era si tomar omega-3 de cadena larga mejora la salud cardiovascular. La revisión Cochrane de 2020 reunió 86 ensayos aleatorizados con 162.796 participantes, sobre todo en países de renta alta y con suplementos en cápsulas. Con certeza alta, aumentar el EPA y el DHA tiene poco o ningún efecto sobre la mortalidad total (RR 0,97; IC 95 % 0,93 a 1,01) y sobre los eventos cardiovasculares (RR 0,96; 0,92 a 1,01). Con certeza baja, podría reducir los eventos coronarios (RR 0,91; 0,85 a 0,97) y la mortalidad coronaria (RR 0,90; 0,81 a 1,00). Y, con certeza alta, reduce los triglicéridos, en torno al 15 % y según la dosis (Abdelhamid y colaboradores, 2020).
Hay un matiz importante: los autores señalan que hay poca evidencia sobre los efectos de comer pescado, y la mayoría de los ensayos evalúa suplementos. Por eso la observación de Zutphen y los ensayos de suplementos no se contradicen: miden cosas distintas.
Genotipo y dieta: qué dice la evidencia
La tabla resume qué se ha observado en cada tipo de estudio, en población y no en tu caso. En la última fila, la etiqueta es la de las variantes del Diccionario de CESGEN; en las otras dos se indica el tipo de estudio:
| Qué se estudió | Qué se ha observado | Qué puedes hacer | Evidencia |
|---|---|---|---|
| Comer pescado con regularidad | Mortalidad coronaria más de un 50 % menor con al menos 30 g de pescado al día frente a no comerlo, en 852 hombres seguidos 20 años (Kromhout y colaboradores, 1985). | Incluye pescado de forma habitual: los propios autores hablan de uno o dos platos por semana. | Asociación observacional (estudio de cohortes) |
| Omega-3 de cadena larga en suplementos | Poco o ningún efecto sobre la mortalidad total y los eventos cardiovasculares; posible reducción de los eventos coronarios y bajada de triglicéridos (Abdelhamid y colaboradores, 2020). | Si valoras un suplemento, consúltalo con tu profesional conforme a las recomendaciones aplicables a tu situación. | Revisión sistemática de ensayos (certeza alta a baja, según el resultado) |
| Variantes de los genes FADS | Señal de selección más fuerte en inuit (Fumagalli y colaboradores, 2015); en poblaciones europeas, la variante rs174537 se asocia a los niveles de ácidos grasos (nuestra entrada sobre FADS1); esto no valida que la adaptación inuit esté en rs174537. | La pauta no cambia por genotipo: fuentes directas de EPA y DHA. | Asociación reproducida, utilidad clínica incierta |
¿Por qué no hay una recomendación distinta por genotipo? Porque ningún estudio de los citados ha comprobado que ajustar la ingesta de omega-3 según los genes mejore un desenlace de salud. Lo que enseñan los inuit es que la genética importa, pero todavía no que deba cambiar lo que comes.
Si tienes un fichero genético
La adaptación de los inuit afecta al mismo grupo de genes (FADS) en el que está la variante rs174537 de nuestra entrada sobre FADS1. Si tienes un fichero de 23andMe o de AncestryDNA, allí encontrarás cómo buscarla y una tabla con lo que se ha observado para cada genotipo. Una sola variante no cuenta toda la historia, y no te dice si tu genoma lleva una adaptación como la de los inuit. Esta información describe lo que se ha observado en estudios y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Qué conviene tener en cuenta
- La dieta inuit no era solo pescado. Los trabajos de los años 70 describen una dieta de origen sobre todo marino, con mamíferos marinos, y una muestra pequeña (siete personas) para medirla (Bang y colaboradores, 1976).
- Los datos de salud no coinciden del todo. La mortalidad por cardiopatía isquémica era menor en Groenlandia (Bjerregaard y Dyerberg, 1988), pero una revisión posterior encuentra cardiopatía coronaria con la misma frecuencia en la mayoría de los estudios (Fodor y colaboradores, 2014).
- La mayoría de los ensayos de la revisión Cochrane evalúa suplementos, en adultos con distinto riesgo cardiovascular y en países de renta alta.
Qué puedes hacer con esta información
- Incluye pescado de forma habitual. Un estudio observacional con 20 años de seguimiento lo respalda, y los propios autores hablan de uno o dos platos por semana.
- Si piensas en un suplemento de omega-3, consúltalo con tu profesional: los ensayos muestran poco efecto sobre la mortalidad total y los eventos cardiovasculares, y una bajada de triglicéridos.
- Entiende tu propia respuesta. Tus genes pueden cambiar cómo conviertes los omega-3 vegetales; las fuentes directas, como el pescado, siguen siendo una vía que no depende de esa conversión.
Así es como la historia de los inuit mejora la alimentación: no te dice qué suplemento tomar, pero explica por qué el pescado sigue en el plato y por qué la ciencia sigue afinando el consejo.
Fuentes
- Plasma lipid and lipoprotein pattern in Greenlandic West-coast Eskimos, Bang HO, Dyerberg J, Nielsen AB. The Lancet 1:1143-1145 (PMID 4102857), 1971
- Fatty acid composition of the plasma lipids in Greenland Eskimos, Dyerberg J, Bang HO, Hjorne N. American Journal of Clinical Nutrition 28:958-966 (PMID 1163480), 1975
- The composition of food consumed by Greenland Eskimos, Bang HO, Dyerberg J, Hjøorne N. Acta Medica Scandinavica 200:69-73 (PMID 961471), 1976
- Eicosapentaenoic acid and prevention of thrombosis and atherosclerosis?, Dyerberg J, Bang HO, Stoffersen E, Moncada S, Vane JR. The Lancet 2:117-119 (PMID 78322), 1978
- The inverse relation between fish consumption and 20-year mortality from coronary heart disease, Kromhout D, Bosschieter EB, de Lezenne Coulander C. New England Journal of Medicine 312:1205-1209 (PMID 3990713), 1985
- Mortality from ischaemic heart disease and cerebrovascular disease in Greenland, Bjerregaard P, Dyerberg J. International Journal of Epidemiology 17:514-519 (PMID 3209329), 1988
- "Fishing" for the origins of the "Eskimos and heart disease" story: facts or wishful thinking? (revisión), Fodor JG, Helis E, Yazdekhasti N, Vohnout B. Canadian Journal of Cardiology 30:864-868 (PMID 25064579), 2014
- Greenlandic Inuit show genetic signatures of diet and climate adaptation, Fumagalli M et al. Science 349:1343-1347 (PMID 26383953), 2015
- Omega-3 fatty acids for the primary and secondary prevention of cardiovascular disease (revisión sistemática Cochrane), Abdelhamid AS et al. Cochrane Database of Systematic Reviews 3:CD003177 (PMID 32114706), 2020
Contenido divulgativo de CESGEN, elaborado con la evidencia publicada hasta la fecha de revisión. No sustituye el consejo médico ni dietético individual: para aplicarlo a tu caso, cuéntaselo a tu profesional sanitario. La nutrigenética es un campo en evolución y revisamos cada pieza cuando cambia la evidencia.