¿Tu dieta tiene suficiente vitamina B2?
La enzima MTHFR necesita vitamina B2. Qué dice la evidencia sobre su variante más frecuente, la homocisteína y la tensión arterial, y qué alimentos la aportan.
La enzima MTHFR trabaja acompañada de la vitamina B2 (riboflavina), y eso tiene una consecuencia práctica para quien lleva la variante más frecuente de su gen: en las personas con dos copias (genotipo TT), la homocisteína elevada aparece sobre todo cuando la vitamina B2 anda justa, y el riesgo de tensión alta fue claramente mayor con riboflavina deficiente. En ensayos, añadir riboflavina a la dieta bajó la homocisteína y, en pacientes con enfermedad cardiovascular o hipertensión, la presión arterial. La base es sencilla y vale para todo el mundo: llegar con alimentos corrientes (leche y derivados, huevos, setas, almendras) a la ingesta de referencia europea de vitamina B2 para adultos que no están embarazadas ni en lactancia, 1,6 mg al día. Y el genotipo ayuda a decidir cuánto conviene insistir en la B2: con dos copias de la variante (TT), mantener un buen estado de B2 cobra más importancia, porque es el grupo en el que el estado de riboflavina se asoció con la homocisteína y con la presión arterial; con CC o CT, los ensayos no vieron respuesta a la riboflavina adicional y basta con una dieta variada que cubra esa referencia.
Una letra, un cambio
El gen MTHFR, en el cromosoma 1, fabrica la enzima metilentetrahidrofolato reductasa, que produce la forma de folato con la que el cuerpo transforma la homocisteína en metionina (Frosst y colaboradores, 1995). La variante más estudiada es rs1801133: en el gen, una C pasa a T, y en la posición 222 de la proteína una valina sustituye a la alanina (Ala222Val; en la literatura clásica se la llama C677T). Es una variante frecuente, y su frecuencia cambia mucho entre poblaciones: el alelo T aparece en el 37 % de los cromosomas de europeos, en el 30 % de asiáticos orientales y en el 9 % de africanos, y llega al 47 % en el grupo de ascendencia americana del proyecto 1000 Genomas. Con dos copias (TT) están el 8 % de los adultos noruegos y el 12 % de los irlandeses (Hustad y colaboradores, 2007; Ward y colaboradores, 2020).
Una particularidad para leer tu fichero: el gen MTHFR se lee en sentido contrario al de la hebra directa del genoma de referencia, así que en dbSNP y en los ficheros de la hebra directa esta variante aparece como G>A, no como C>T. Los artículos usan las letras del gen, C y T; esta entrada da siempre las dos formas. Hay una segunda variante muy conocida, rs1801131 (A1298C, Glu429Ala): en el laboratorio, la proteína con esa variante tiene propiedades indistinguibles de la enzima habitual (Yamada y colaboradores, 2001), así que esta entrada se centra en rs1801133.
El mecanismo, paso a paso
1. La enzima necesita un acompañante. MTHFR convierte un tipo de folato, el 5,10-metilentetrahidrofolato, en 5-metiltetrahidrofolato, la forma de folato más abundante en la sangre y la que aporta el carbono para que la homocisteína se transforme en metionina (Frosst y colaboradores, 1995). Para funcionar utiliza un cofactor, el FAD, que se forma a partir de la riboflavina (Guenther y colaboradores, 1999; McNulty y colaboradores, 2006).
2. La variante lo sujeta peor. Frosst y colaboradores vieron que las personas con la variante tenían menos actividad de la enzima y una enzima más sensible al calor. Con la enzima humana producida en el laboratorio, la versión con valina tiende más a separarse en sus subunidades y a perder el FAD, y la pérdida de actividad se frena con folato (Yamada y colaboradores, 2001; Guenther y colaboradores, 1999).
3. Menos actividad, más homocisteína. Con menos actividad, queda más homocisteína sin transformar: las personas TT tienen más homocisteína en la sangre (Frosst y colaboradores, 1995). En 10.601 adultos noruegos, la media fue de 10,4 µmol/L en CC, 10,9 en CT y 13,3 en TT (Hustad y colaboradores, 2007).
4. La vitamina B2 cambia el resultado. En 286 adultos sanos de 19 a 63 años, la homocisteína alta del genotipo TT se concentró en el tercio con peor estado de riboflavina (18,1 µmol/L de media, casi el doble que en CC o CT), y con un estado adecuado de riboflavina no se observó esa elevación en el grupo TT (McNulty y colaboradores, 2002). En el estudio noruego, en las personas TT la diferencia de homocisteína entre el cuarto con menos vitamina y el cuarto con más fue de 5,4 µmol/L para el folato, 4,1 para la riboflavina, 3,2 para la B12 y 2,1 para la B6 (Hustad y colaboradores, 2007).
¿Con qué seguridad lo sabemos? Que la variante hace perder el cofactor con más facilidad está muy bien establecido en el laboratorio. Que la homocisteína del TT depende del estado de B2 se ha visto en estudios de población y en un ensayo aleatorizado. Que eso se traduce en la presión arterial se ha visto en ensayos de un mismo grupo y en un estudio de población, y falta confirmarlo en otros grupos, como se explica abajo.
Genotipo y dieta: qué dice la evidencia
La pregunta práctica es si tu genotipo cambia lo que te conviene comer. Lo publicado permite responder en dos frentes: la homocisteína y la presión arterial. La tabla resume resultados de grupos de personas; no predice necesariamente tu caso. Los genotipos se nombran como en los artículos (CC, CT, TT) y, entre paréntesis, como los verás en un fichero genético (letras de la hebra directa).
| Tu genotipo | Qué se ha observado | Qué puedes hacer | Evidencia |
|---|---|---|---|
| CC (GG en el fichero) | Homocisteína media de 10,4 µmol/L en 10.601 adultos (Hustad y colaboradores, 2007). En un ensayo, 1,6 mg al día de riboflavina durante 12 semanas no cambió su homocisteína (McNulty y colaboradores, 2006), y el estado de riboflavina no modificó su riesgo de hipertensión (Ward y colaboradores, 2020). | Tu enzima funciona con normalidad y, en el ensayo, la riboflavina adicional no cambió la homocisteína de este genotipo: cubre la ingesta de referencia de riboflavina con una dieta variada (1,6 mg al día en adultos que no están embarazadas ni en lactancia; EFSA, 2017) y no necesitas priorizar la B2 por tu genotipo. | Asociación reproducida, utilidad clínica incierta |
| CT (GA o AG) | Homocisteína media de 10,9 µmol/L (Hustad y colaboradores, 2007). Sin respuesta de la homocisteína a la riboflavina en el ensayo (McNulty y colaboradores, 2006) ni diferencias de riesgo de hipertensión según el estado de riboflavina (Ward y colaboradores, 2020). | Tu genotipo intermedio tampoco mostró respuesta a la riboflavina adicional en el ensayo: cubre la ingesta de referencia con una dieta variada, como en CC, y ten más en cuenta tu tensión y tus análisis que el genotipo para decidir si conviene estudiar algo más. | Asociación reproducida, utilidad clínica incierta |
| TT (AA) | Homocisteína media de 13,3 µmol/L (Hustad y colaboradores, 2007), con la elevación concentrada en quienes tienen poca B2 (18,1 µmol/L en el tercio con peor estado; McNulty y colaboradores, 2002). En ensayos, 1,6 mg al día de riboflavina bajó la homocisteína (McNulty y colaboradores, 2006) y, en pacientes con enfermedad cardiovascular prematura o con hipertensión tratada, la presión arterial (Horigan y colaboradores, 2010; Wilson y colaboradores, 2013). | Prioriza a diario las fuentes de B2 (leche o yogur, huevos, setas, almendras) para mantener un buen estado de riboflavina, que es lo que se asoció con menos homocisteína y menos riesgo de hipertensión; vigila tu tensión con regularidad y, si la tienes alta o te han medido la homocisteína elevada, comenta tu genotipo y tu dieta con tu profesional. | Asociación reproducida, utilidad clínica incierta |
Homocisteína
En un ensayo aleatorizado con 35 personas TT, 26 CT y 28 CC (elegidas de un registro de 680 adultos sanos de 18 a 65 años con genotipo conocido), la riboflavina (1,6 mg al día durante 12 semanas) se comparó con placebo. Solo respondió el genotipo TT: la homocisteína bajó hasta un 22 % en conjunto (de 16,1 a 12,5 µmol/L) y un 40 % en quienes partían de un estado de riboflavina más bajo (de 22,0 a 13,2). En CC y CT no hubo respuesta, aunque se habían elegido personas con riboflavina por debajo de lo óptimo (McNulty y colaboradores, 2006).
Presión arterial
En 6.076 adultos de 18 a 102 años de Irlanda y el Reino Unido, el genotipo TT estaba presente en el 12 %. En los 2.575 participantes de 18 a 70 años, se asoció con una presión sistólica media de 137,6 mmHg frente a 135,0 en CC (valores ajustados) y, en el análisis de hipertensión de ese grupo de edad, con más riesgo (OR 1,42; intervalo de confianza del 95 %, 1,07 a 1,90). El estado de riboflavina modificó ese riesgo solo en el genotipo TT: con riboflavina normal no hubo exceso de riesgo (OR 0,98), con riboflavina baja fue de 1,62 y con riboflavina deficiente, de 3,00, siempre frente al genotipo CC con riboflavina normal. El 30,2 % de los participantes tenía la riboflavina baja y el 30,0 %, deficiente (Ward y colaboradores, 2020).
Los ensayos aleatorizados van en la misma dirección. En pacientes con enfermedad cardiovascular prematura, 1,6 mg al día de riboflavina durante 16 semanas redujeron la presión arterial solo en los de genotipo TT (de 144/87 a 131/80 mmHg; Horigan y colaboradores, 2010). En 91 personas TT con hipertensión tratada, el mismo suplemento bajó la presión sistólica 5,6 mmHg más que el placebo (Wilson y colaboradores, 2013).
¿En qué se apoyan estas recomendaciones?
La base es la ingesta de referencia, que ya contempla este genotipo: el panel de EFSA consideró que el efecto del genotipo TT sobre las necesidades de riboflavina está cubierto por los datos de los estudios en los que basó la ingesta de referencia y por el margen que añadió, y a la vez señaló que el TT puede aumentar las necesidades individuales, sin poder precisar cuánto, y que este polimorfismo debería tenerse en cuenta al fijar los requerimientos (EFSA, 2017). Sobre esa base, la recomendación da distinta prioridad a la B2 según lo visto: solo respondieron a la riboflavina las personas TT, así que para ellas mantener un buen estado de B2 cobra más importancia, y para CC y CT basta con cubrir la referencia. Cuánta riboflavina necesita cada persona no se puede concretar a partir del genotipo, y esta entrada no propone un suplemento por él.
Sobre los niveles de evidencia: cubrir la ingesta de referencia de B2 con alimentos es una recomendación de población establecida (EFSA) y es la base de las tres filas; lo que añade cada genotipo —que el TT responde a la riboflavina en la homocisteína y en la presión arterial y que CC y CT no respondieron en el ensayo— se ha visto en varios ensayos y estudios, pero casi todos de un mismo grupo y los de presión en pacientes con hipertensión o enfermedad cardiovascular («Asociación reproducida, utilidad clínica incierta»). La dosis de los ensayos no se convierte en una recomendación personal.
¿Dónde está la vitamina B2?
Según la base europea de composición de alimentos que cita EFSA, las fuentes principales de riboflavina son la leche, los derivados lácteos, los huevos y las vísceras, y los lácteos son los que más aportan en las dietas occidentales (EFSA, 2017). Con las tablas de USDA, una ración de leche, de champiñones o de almendras aporta entre 0,34 y 0,41 mg, y una ración de cada uno de los seis alimentos de la figura suma 1,70 mg, por encima de la ingesta de referencia de 1,6 mg al día para adultos que no están embarazadas ni en lactancia. No hace falta tomarlos todos cada día: es una muestra de que una dieta variada puede cubrirla.
Si tienes un fichero genético
Si tu fichero es de 23andMe o de AncestryDNA, busca rs1801133 y, si quieres, rs1801131 (los pasos están en la guía del fichero genético). Esta entrada usa las letras de la hebra directa del genoma de referencia (la de dbSNP). Como MTHFR está en la hebra inversa, no coinciden con las de los artículos: en rs1801133 verás G y A donde los artículos escriben C y T, y en rs1801131 verás T y G donde escriben A y C. Mira en la cabecera o en la documentación de tu fichero qué hebra usa antes de aplicar la tabla. Si tu fichero estuviera en la otra hebra, verías directamente C y T en rs1801133, y A y C en rs1801131: las mismas letras que usan los artículos, y los nombres de la tabla coincidirían con lo que ves.
| Lo que verás en tu fichero | Cómo lo llama esta entrada | Qué se ha observado |
|---|---|---|
| rs1801133: GG | Genotipo CC (677CC) | Sin respuesta de la homocisteína a la riboflavina en el ensayo |
| rs1801133: GA o AG | Genotipo CT | Igual que CC en el ensayo; homocisteína media de 10,9 frente a 10,4 µmol/L |
| rs1801133: AA | Genotipo TT | Homocisteína más alta cuando hay poca B2; la riboflavina la bajó y, en personas con hipertensión, bajó la presión |
| rs1801131: TT, TG o GG | Genotipo 1298AA, 1298AC o 1298CC | Proteína con propiedades indistinguibles de la habitual en el laboratorio; esta entrada no deriva ninguna pauta de ella |
| Cualquier otra combinación (por ejemplo, una C junto a una G, o guiones o ceros) | No se puede determinar con este fichero | Comprueba la hebra y el formato de tu fichero antes de interpretar |
Tres avisos más. El chip de tu fichero puede no incluir alguna de estas variantes; si no la encuentras, comprueba si tu chip y el formato del fichero la incluyen. Si aparece con guiones o con ceros en lugar de letras, comprueba cómo marca tu fichero las posiciones no leídas. Y ninguna variante permite saber por sí sola cuánta vitamina B2 necesitas. Esta tabla describe lo que se ha observado en estudios y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Qué conviene tener en cuenta al aplicarlo
Los ensayos con riboflavina proceden de un mismo grupo. Los trabajos de McNulty, Horigan y Wilson se realizaron en la Universidad de Ulster. Los de presión arterial se hicieron en pacientes con enfermedad cardiovascular prematura (Horigan) y con hipertensión tratada (Wilson), y los propios autores piden confirmar el efecto en personas sin hipertensión (Ward y colaboradores, 2020). Como conflicto de interés, cinco autores de ese grupo (Ward, McNulty, Strain, Horigan y Scott) figuran en una patente, concedida en Europa y pendiente en otros lugares, sobre el uso de la riboflavina en el tratamiento de la hipertensión, según declaran Ward y colaboradores (2020). Los estudios de población, como los de Hustad, McNulty (2002) y Ward, muestran asociaciones: no demuestran que una cosa cause la otra.
Este resultado no es una prueba de rutina. En 2013, el Colegio Americano de Genética Médica concluyó que el análisis de este polimorfismo tiene una utilidad clínica mínima y que no debe pedirse de forma rutinaria al evaluar una trombofilia (Hickey y colaboradores, 2013). Y en un metaanálisis de 40 estudios (11.162 casos y 12.758 controles), el genotipo TT se asoció con un 16 % más de odds de enfermedad coronaria (OR 1,16), con diferencias entre Europa (1,14) y Norteamérica (0,87) que los autores relacionan con el estado de folato (Klerk y colaboradores, 2002). Por eso su valor aquí es orientar la alimentación, no valorar el riesgo de nadie.
El genotipo se suma a otros nutrientes. La homocisteína depende también del folato, de la B12 y de la B6 (Hustad y colaboradores, 2007), y tener la riboflavina baja o deficiente es frecuente: lo estaba el 30,2 % y el 30,0 % de los participantes, respectivamente, en el estudio de Irlanda y el Reino Unido (Ward y colaboradores, 2020).
El embarazo tiene sus propias pautas. Durante el embarazo y la lactancia, EFSA fija ingestas de referencia de riboflavina distintas, de 1,9 y 2,0 mg al día respectivamente (EFSA, 2017). La recomendación de ácido fólico antes del embarazo se dirige a todas las personas que planean quedarse embarazadas o podrían hacerlo (Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos, 2023). Esta entrada no propone cambiarla ni cambiar la forma de folato por un resultado genético: la pauta la da tu profesional.
Hay diferencias entre poblaciones. Los estudios citados son sobre todo de Irlanda, el Reino Unido y Noruega, y la frecuencia del genotipo TT cambia mucho entre poblaciones.
Esta entrada no recomienda suplementos por una variante. En los ensayos, los participantes recibieron 1,6 mg de riboflavina al día añadidos a su dieta, la misma cifra que la ingesta de referencia europea para adultos fuera del embarazo y la lactancia (EFSA, 2017). Es un dato de esos estudios, no una pauta personal.
Qué puedes hacer con esta información
Cubre la B2 con comida. La leche y los derivados, los huevos y las vísceras son las fuentes principales (EFSA, 2017), y según las tablas de USDA los champiñones y las almendras también aportan cantidades parecidas por ración. La ingesta de referencia, 1,6 mg al día, es la misma para todos los adultos que no están embarazadas ni en lactancia, con cualquier genotipo.
Da a la B2 la prioridad que corresponda según tu genotipo. Si eres CC o CT, basta con cubrir la referencia con una dieta variada, y no necesitas priorizar la B2 por tu genotipo. Si eres TT, haz de las fuentes de B2 un hábito diario, vigila tu tensión con regularidad y, si la tienes alta o te han medido la homocisteína elevada, cuéntaselo a tu profesional.
Varía. La homocisteína depende de varias vitaminas que trabajan juntas, el folato, la B12 y la B6 además de la B2 (Hustad y colaboradores, 2007): una dieta variada cubre más de una a la vez.
Si tienes la tensión alta o te han medido la homocisteína elevada, cuéntaselo a tu profesional. Dile también tu genotipo, si lo conoces, y cómo comes: es un dato que puede ayudarle a decidir qué conviene revisar. Los ensayos usaron un suplemento, y esa decisión es suya.
Pide que interpreten el resultado teniendo en cuenta tu situación. Si conoces tu genotipo, valóralo con tu profesional junto con tu alimentación, tu tensión y tus análisis: así se convierte en una pista útil y no en una etiqueta.
Así es como la información genética mejora la alimentación: no decide por ti, pero te dice qué nutriente merece más atención.
Fuentes
- A candidate genetic risk factor for vascular disease: a common mutation in methylenetetrahydrofolate reductase, Frosst P et al. Nature Genetics 10:111-113 (PMID 7647779), 1995
- The structure and properties of methylenetetrahydrofolate reductase from Escherichia coli suggest how folate ameliorates human hyperhomocysteinemia, Guenther BD et al. Nature Structural Biology 6:359-365 (PMID 10201405), 1999
- Effects of common polymorphisms on the properties of recombinant human methylenetetrahydrofolate reductase, Yamada K et al. Proceedings of the National Academy of Sciences 98:14853-14858 (PMID 11742092), 2001
- Impaired functioning of thermolabile methylenetetrahydrofolate reductase is dependent on riboflavin status: implications for riboflavin requirements, McNulty H et al. American Journal of Clinical Nutrition 76:436-441 (PMID 12145019), 2002
- Riboflavin lowers homocysteine in individuals homozygous for the MTHFR 677C->T polymorphism, McNulty H et al. Circulation 113:74-80 (PMID 16380544), 2006
- The methylenetetrahydrofolate reductase 677C->T polymorphism as a modulator of a B vitamin network with major effects on homocysteine metabolism, Hustad S et al. American Journal of Human Genetics 80:846-855 (PMID 17436239), 2007
- Riboflavin lowers blood pressure in cardiovascular disease patients homozygous for the 677C->T polymorphism in MTHFR, Horigan G et al. Journal of Hypertension 28:478-486 (PMID 19952781), 2010
- Blood pressure in treated hypertensive individuals with the MTHFR 677TT genotype is responsive to intervention with riboflavin: findings of a targeted randomized trial, Wilson CP et al. Hypertension 61:1302-1308 (PMID 23608654), 2013
- Impact of the common MTHFR 677C->T polymorphism on blood pressure in adulthood and role of riboflavin in modifying the genetic risk of hypertension: evidence from the JINGO project, Ward M et al. BMC Medicine 18:318 (PMID 33172445), 2020
- Dietary Reference Values for riboflavin, EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). EFSA Journal 15(8):e04919 (PMID 32625611), 2017
- MTHFR 677C->T polymorphism and risk of coronary heart disease: a meta-analysis, Klerk M et al. JAMA 288:2023-2031 (PMID 12387655), 2002
- ACMG Practice Guideline: lack of evidence for MTHFR polymorphism testing, Hickey SE et al. Genetics in Medicine 15:153-156 (PMID 23288205), 2013
- Folic Acid Supplementation to Prevent Neural Tube Defects: US Preventive Services Task Force Reaffirmation Recommendation Statement, US Preventive Services Task Force. JAMA 330:454-459 (PMID 37526713), 2023
- USDA FoodData Central, SR Legacy: riboflavina de leche entera, yogur natural, huevo cocido, champiñones crudos, almendras y lentejas cocidas, US Department of Agriculture, consultado el 07/11/2026, 2019
- Ensembl y dbSNP, rs1801133 y rs1801131: alelos, hebra directa, consecuencia en el transcrito canónico y frecuencias del proyecto 1000 Genomas (GRCh38), NCBI dbSNP y Ensembl, consultados el 07/11/2026, 2026
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